Sabíamos que algo de extraterrestre tenía el oro, pero ahora una investigación confirma que los metales precioso que a día de hoy extraemos de las minas han caído del espacio hace más de 3.900 millones de años.
Investigadores de la Universidad de Bristol en Inglaterra han analizado la composición de las rocas más antiguas de la Tierra y han descubierto claras evidencias de que, en algún momento de la formación de nuestro planeta, llovió oro y platino.
Las actuales reservas de oro y platino en las minas de todo el mundo, son origen de los bombardeos de miles de meteoritos hace 3.900 millones de años, unos 200 millones de años después de la formación de la Tierra. El hierro fundido se hundió hasta el centro para formar el núcleo de la tierra, en ese proceso, se llevó consigo un gran número de metales preciosos del planeta como el oro y el platino. De hecho, si pudiésemos llegar al núcleo de nuestro planeta, nos encontraríamos con suficientes metales preciosos como para cubrir la superficie entera de la Tierra con una capa de, ¡cuatro metros de espesor!
Los investigadores, Matthias Willbold y Tim Elliot, tras analizar rocas en Groenlandia de casi 4.000 millones de años, encontraron el origen de la composición de nuestro planeta antes de que se formara este núcleo y antes del bombardeo de meteoritos.
Los meteoritos añadieron, posteriormente, una capa de material después de la formación de la Tierra, lo que explica por qué hoy en día nos podemos encontrar oro, platino, y otros metales preciosos, accesibles en las minas repartidas por todo el mundo.
Fuente | Analitica.com
Imagen | Ametxa
DINERO – METAL
Con el paso del tiempo y la generalización de la actividad comercial, los metales preciosos, sobre todo el oro y la plata, desplazaron las otras formas de dinero-mercancía y se constituyeron en el instrumento monetario por excelencia.
Las características del oro y la plata, por ejemplo, eran las que más se adecuaban a las circunstancias del intercambio. Su facultad para conservar valor, su divisibilidad, su facilidad para el transporte y almacenamiento, permitían a su dueño planificar su gasto al ritmo de sus necesidades y deseos el valor de estos metales oscilaba poco, lo cual garantizaba que conservasen su poder de compra a través del tiempo. Además, en el caso del oro su densidad y brillo lo hacían casi imposible de falsificar.
Una gran diferencia del dinero-metal con los billetes y monedas que usamos actualmente es el valor que poseen los metales por sí mismos. Así, además del valor del cambio, el dinero-metal tenia un valor de uso intrínseco.
El uso del dinero-metal duro varios siglos. Al principio, el pago se hacia pesando el metal y estableciendo la cantidad requerida para tal o cual transacción. El valor de los productos se media en peso-oro o peso-plata, lo que no dejaba de ser un proceso cuidadoso y complicado de medición en el momento de hacer las transacciones.