Cuando las placas tectónicas que forman la corteza terrestre chocan, se producen terremotos, pero en zonas la roca se calienta y se convierten en magma. El agua del subsuelo, sobrecalentada por este magma, se abre camino hacia arriba, hacia la corteza, llevando consigo minerales del interior del planeta, uno de estos minerales es el oro.
Al enfriarse el magma, el oro transportado por las vías de agua que intentaban salir a la superficie, se solidificó, atrapado en las rocas volcánicas en forma filones y pepitas en las vetas ricas en cuarzo. El agua vuelve a actuar, erosionando la roca y liberando el oro en el caudal de ríos y arroyos.



