En la casa de subastas Sotheby’s un coleccionista anónimo desembolsó la astronómica cifra de nueve millones de euros por un espectacular diamante amarillo de 110,03 quilates descubierto en Sudáfrica, convirtiéndose así en el diamante más caro de la historia.
En 2010 se descubrió en una mina de Sudáfrica la que sería un año después, la piedra más cara de la historia. Después de ser tallada por Cora International, uno de los diamantistas más importantes del mundo, se expuso en el Museo de Historia Natural de Londres y en el de Hong Kong. La pasada semana fue, finalmente, la principal venta en la casa Sotherby’s en Ginebra por una puja que alcanzó los 9,11 millones de euros, todo un record según la casa de joyería.
El diamante fue apodado por los expertos como Sun Drop (Gota de Sol) por su color amarillo intenso de carácter excepcional y de una pureza WS1 debido a unas diminutas inclusiones sólo visibles con una lupa de 10 aumentos.
Aunque la cifra por la que fue vendida resulta espectacular, los expertos esperaban una puja de 11,32 millones de euros, anteriormente la casa Sotherby’s había conseguido otra astronómica cifra con un diamante de 13,83 quilates, que fue adjudicado por 2,45 millones de euros.
Nada se sabe del comprador, sólo que es un coleccionista particular que pujó por teléfono y que desea permanecer en el anonimato. Lo cierto es que puede sentirse afortunado, ya que la subasta atrajo a más de 150 personas en un lujoso hotel de Ginebra.
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Fuente | The Guardian
Aunque no sepamos quién descubrió el primer diamante, lo que sí sabemos es que desde la antigüedad hasta ahora, aquellas ciudades que han tenido la oportunidad de tallar joyas de diamantes, han aumentado su expansión y reputación. Todavía hoy, la piedra preciosa por excelencia, sigue causando admiración entre nosotros.
Si estás pensando en comprar o vender una joya de diamante, debes tener en cuenta algunas cosas importantes. Sigue estos consejos para realizar una transacción con todas las garantías:
- Si vas a comprar un diamante, hazlo a la luz del día, para poder apreciar el verdadero color del diamante. Si no puedes hacerlo con luz natural, lo más parecido es la luz fría, los tubos fluorescentes no son recomendables.
- No confíes en vendedores que no ofrezcan todas las herramientas para facilitarte el análisis de la pieza: un tester de diamantes, una balanza portátil, una lupa,… estas son algunas de las herramientas que no deben faltar para examinar con precisión el peso del diamante, su forma, deformaciones y tensiones internas.
- Asegúrate que el certificado de la joya de diamante corresponde al diamante que te ofrecen, si fuera necesario, recurre a un experto gemólogo independiente para que examine la pieza con un equipo especial.
- Ten en cuenta que, si vas a vender diamantes, al igual que otras piedras preciosas, su peso se mide en quilates. Un quilate es igual a la quinta parte de un gramo, es decir 1 quilate = 1/5 gramos. Así mismo, un quilate se divide en 100 puntos, por lo que 75 puntos = 0,75 quilates. Los diamantes no sólo son caros por ser piedras tan raras y escasas, también hay que tener en cuenta el tamaño, el color, la claridad o el corte.
- A la hora de vender un diamante, lleva consigo un certificado de un laboratorio reconocido. Si no cuentas con este certificado, deberá pasar un análisis por un profesional que evaluará la calidad de la pieza.
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