Los amantes de las joyas conocerán esta pieza tan importante, quizá no por su valor monetario ya que ha habido otras joyas mucho más caras, pero sí porque ha sido la más famosa del mundo y la más deseada por reinas y actrices de Hollywood. Diamantes y rubíes que ahora vuelve a tener un nuevo dueño.
Todo empezó en el 1580 cuando un esclavo encuentra una bella perla en Panamá y el Alguacil Mayor se la vende a Felipe II por 9.000 ducados. La Peregrina pesa 58 quilates y medio y, la llaman así por su forma extraña.
Reyes y reinas no pudieron evitar admirar su belleza, la esposa de Felipe III la llevó en numerosas ocasiones y Velázquez la retrató sobre su brocado de amazona y también a su marido, con la perla prendida en el sombrero.
Años más tarde la persona se convierte en el tesoro más codiciado de las reinas españolas, hasta José Bonaparte deja al morir La Peregrina entre sus propiedades.
No sería hasta el año 1917, cuando la joyería R.G. Hennell & Sons la compra a los Abercorn por 35.000 libras y se la ofrece a Alfonso XIII, quien lo la adquiere porque le parece my cara, pero si lo hace el multimillonario norteamericano Judge Geary.
En 1969, Richard Burton la compra en una subasta en Nueva York para regalársela a su mujer, Elizabeth Taylor. Tuvo que pagar por ella 37.000 dólares. La forma original de La Peregrina fue obra de la actriz Liz Taylor, quien le pidió a Cartier que la engarzase en un collar que ella copia a Ana Bolena y que luciría en infinitas ocasiones.
Finalmente, ayer se subastó la perla engarzada en un collar de rubíes y diamantes cuyo valor estaba estimado entre 2 y 3 millones de dólares, pero que alcanzó 10 veces su precio. El dinero recaudado en la subasta se destinará a la lucha contra el sida, tal y como quería Liz Taylor.
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